ESTUDIO DESCRIPTIVO SOBRE LA INTERPRETACIÓN DE ABSURDOS VERBALES EN ESTUDIANTES QUE ASISTEN AL 7MO GRADO DE UNA ESCUELA DE GENERAL LAGOS, EN 2018.
Introducción y objetivos La presente investigación ha sido desarrollada desde la neurolingüística, disciplina incluida dentro de la neuropsicología, que estudia específicamente una de las funciones cerebrales superiores, el lenguaje. Nos remitimos exclusivamente a la exploración del código semántico y, específicamente, a la comprensión de los aspectos más abstractos y generalizados del lenguaje a través de la interpretación de absurdos verbales. Los absurdos verbales son útiles para indagar la descodificación y procesamiento de los datos semánticos, y también como acceso al pensamiento dado que incluyen conceptos. Nuestro problema de estudio fue: ¿Cómo es la interpretación de absurdos verbales en niños que concurren al 7mo grado de la escuela “Juan Larrea N°144” de la localidad de General Lagos, Provincia de Santa Fe durante el último semestre de 2018? Y los objetivos planteados fueron los siguientes: analizar la interpretación de los
absurdos considerando la cantidad de sinsentidos involucrados en cada uno (o la complejidad) y determinar la frecuencia absoluta y relativa de interpretación de los sinsentidos involucrados en los absurdos verbales. Este trabajo tiene el propósito de compartir los resultados obtenidos de la aplicación de un instrumento conformado por absurdos verbales para evaluar la decodificación semántica, en sujetos de entre 12 y 13 años de edad.
Metodología y materiales El trabajo incluyó cuatro absurdos con diferente complejidad, dada por la cantidad de sinsentidos que involucran: dos absurdos que incluyen un solo (#1 y #2), uno que incluye 2 (#3) y otro con tres (#4). Los mismos son considerados correctamente interpretados cuando el estudiante resuelve la cantidad exacta de sinsentidos que presenta cada uno de ellos.
Para construirlos, nos planteamos un abordaje completo y complejo, donde no solo se considere el nivel lingüístico sino también el psicológico y sociocultural, es decir, todos aquellos niveles que forman parte del lenguaje y que conforman una unidad. Se trata de un estudio observacional, descriptivo, transversal y cuantitativo. La muestra se basó en 50 sujetos escolarizados en nivel primario, de la escuela “Juan Larrea N°144” de la localidad de General Lagos, provincia de Santa Fe. Seleccionamos el último año de la escuela primaria porque quienes acceden a ese nivel sin ningún plan de integración es debido a que han concluido las etapas evolutivas de adquisición del lenguaje y se encuentran en el último estadio de su desarrollo cognitivo. El protocolo fue aplicado de manera grupal, utilizando la modalidad oral para dar las consignas y la escrita para que los estudiantes den sus interpretaciones a cada uno de los absurdos, de los que se realizaron dos lecturas.
Resultados Los absurdos verbales que presentaron mayor frecuencia de interpretación fueron el 1o (1 sinsentido: Colón) y el 3o (2 sinsentidos: peatón y semáforo), que fueron interpretados por el 26% y el 22% de los alumnos, respectivamente. El 2o absurdo (1 sinsentido: témpano) fue interpretado sólo por el 8% de los estudiantes. El absurdo 4° que incluye 3 sinsentidos no pudo ser resuelto por ninguno.
Se analizaron individualmente los 7 sinsentidos que conforman los 4 absurdos aplicados y se observó que la mitad de la población estudiada (50%) no dio respuestas a ellos, solo casi la tercera parte pudo resolverlos de manera positiva (31%), una mínima cantidad dio eco-respuestas (2%) y el resto lo realizó de forma negativa. La mayor cantidad de respuestas positivas se registraron en los sinsentidos “semáforo” (concepto cotidiano del #3) y “tren” (concepto cotidiano del #4), resueltos por más de la mitad de la población, seguidos de “bandera” (concepto científico del #4). “Peatón” (concepto cotidiano del #3), “Colón” (concepto científico del #1) y “bandera” (concepto cotidiano del #4) presentaron porcentajes similares de respuestas positivas que no llegan al 30%. Los menos interpretados fueron los sinsentidos “viento” (concepto cotidiano del #4) y “témpano” (concepto científico del #2).
Conclusiones Según los datos arrojados, comprobamos que ningún absurdo fue resuelto por más de la cuarta parte de la población estudiada en la primera lectura realizada y que esto no tiene relación exclusivamente con la cantidad de sinsentidos que los conforman. Podemos afirmar que lo relevante en la elaboración de un absurdo verbal es tanto la calidad de los sinsentidos que involucran como la cantidad de los mismos y que la calidad depende del tipo de concepto que involucre: conceptos científicos o cotidianos.
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